En los temas de la Fundación
Si alguien mantiene constantemente pensamientos originados en el miedo, la ignorancia y otras limitaciones mentales, de manera consiguiente se deteriorará su armonía interna, su energía vital se consumirá en los conflictos mentales y probablemente experimentará una profunda angustia, sufrimiento y hasta depresión.
Sin embargo, si la persona se descuida y deja caer su energía vital, las limitaciones y los programas traumáticos se activan nuevamente y puede caer en una depresión.
Por el contrario, la expresión de amargura, tristeza, frustración o apatía segrega otros elementos químicos en nuestro interior que aumentan la depresión y reducen la energía.
